martes, agosto 29, 2006

PALADAR

Bienvenida tu boca donde encontré los besos perdidos
sacudí las despedidas viudas de amores desbaratados
enterré naufragios de cuartos donde morí de espasmos
y desholliné las paredes del agitado mar del despecho.

Benditos tus labios que me sacudieron ingles y dedos
mataron la fe perversa que a tajos sembraban nostalgias
deshicieron el equipaje de malas canciones inoportunas
y barrieron el fastidio de una melancolía que siempre ganó.

Bienaventurados tus dientes y lengua limpios de pudor
quienes desaguaron las torpezas que guardaba con celo
evitaron que escondiera mis actos lerdos y desafinados
y me enseñaron una danza que había olvidado aprender.

® Alfredo Cedeño

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Alfredo,

Benditos tus labios que me sacudieron ingles y dedos
mataron la fe perversa que a tajos sembraban nostalgias
deshicieron el equipaje de malas canciones inoportunas
y barrieron el fastidio de una melancolía que siempre ganó.

Estas líneas me parecen hermosas encierran mucho!!! además son tu esencia.......

Un beso
Gata

Anónimo dijo...

En esa membranaº perdida de tu cuerpo se pueden saborear todos los cercanos bienvenidos, benditos y bienaventurados. Ch.

ºpaladar (De una forma vulg. en -āre, del lat. palātum)