jueves, agosto 17, 2006

BIRLIBIRLOQUE

Ella salió como las culpas de mi casa
sigilosa y cuando menos lo esperaba
dejándome tres orgasmos bajo la almohada
y el corazón roto… lleno de cardenales.

Siempre me dijo que era una historia corta
como los cuentos brevísimos de Monterroso
pero nunca que era un acto de magia
y desapareció entre las mangas de la noche.

Nunca pude saber cuántos besos castos
le cabían en el pubis que me olía a duda
como un submarino en el puerto de Marsella
o una cascada de putas en un barrio chino.

© Alfredo Cedeño

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabes porqué?...
Porque asi, el recuerdo siempre será un buen recuerdo¡¡¡
Besos.

Anónimo dijo...

Alfredo,

Creo que la dejástes ir y ahora estás........"con tres orgasmos bajo la almohada y el corazón roto… lleno de cardenales.

¿Qué vas hacer para remendar tu corazón roto?

Te quedastes con una historia corta, con el acto de magia y sin contar los besos.

Hermoso y muy imaginativo

Como siempre
Gata

Anónimo dijo...

Muchachito: no seas embustero.
No tienes corazón. Tan solo corazón de padre, porque el del amor carnal, o naciste sin él o te lo robó alguna, que, si supo llegar, pero igual se fue...

TU CONCIENCIA...

Anónimo dijo...

¿Quién hacía el arte de birlibirloque? ¿Aún sobrevive a ese momento de magia cuando los olores se vuelven una transitoriedad o una vacilación de efluvios sin un yuan que cobrar? Quedan las incógnitas...Ch.