sábado, febrero 18, 2012

EL GALÁN


Yo le dije a la morena que se viera conmigo en la plaza, ella me dijo que su marido es muy celoso, yo le dije que hasta en eso yo era mejor que él porque yo no era celoso y que si lo dejaba por mí, yo no la iba a estar persiguiendo ni averiguando lo que hacía o donde iba o de donde venía. Tanto le di, que me dijo que si va a venir, por eso es que aquí estoy esperando que llegue a ver hasta donde me deja llegar. Que si por mi fuera…

Nunca está completo el joropo hasta que llegan los averiguadores. No se de donde se antojó Pedro de pasar por aquí, menos mal que ya se fue, porque no encontraba forma ni manera de hacerlo seguir, ¡hay que ver todo lo que habló y dijo!, pero lo que dijo ya de ida me dejó con la cabeza grande, ese cuento que se puso a echar ese cuento sobre el marido de ella. La vaina es que a él no hay que creerle mucho porque yo no he visto un ser más chismoso que él, no se cómo hace de saberle la vida y milagro a todo el mundo; a mi me parece que de algún modo supo y más bien que lo hizo fue por puro mortificarme, de todos modos ya me saqué la cruz de palma bendita de la cartera y me la puse aquí en el bolsillo, que me cubra el pecho, porque uno nunca sabe.

Ahora, tengo que reconocer que, pensándolo bien, como que ya no la estoy viendo tan hembrota, y no es que tenga miedo, en mi familia no hay cagones, que va, pero es que a uno el gusto le puede cambiar, ¿no se divorcia la gente que se casa por la iglesia, por más que el cura les dice que eso es por siempre?, ni que hubiera ido con ella donde monseñor Godoy. Es más, no la espero nada y me voy de una vez no sea que me deje la buseta de las cinco y media y me toque dormir en un zaguán; y hombre que se respete no duerme en el suelo ni por las nalgas de Jenifer López, mucho menos por las de esa que hasta malas juntas parece que tiene.

©Alfredo Cedeño

1 comentario:

Gastón Segura dijo...

No es cuestión de ser cagón, mi amigo, es cuestión de mera prudencia.