viernes, julio 28, 2006

BANDOLERÍAS XLVI

Sabe a mierda gritas
y escupes la cebolla,
yo me río
incapaz de ponerte carácter
celebrando la libertad
con que sueltas la insolencia.

Sabes a gloria te grito
y te muerdo una mejilla,
mientras te revuelves
buscando devolver la dentellada
de amor que nos hermana
como lobos en vuelo.

Dame más chico susurras
y agarras el chocolate,
me vuelvo a reír
con la entera certeza
de saberme incapacitado
para negarte cualquier antojo.

® Alfredo Cedeño

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Alguien tendrìa que poder decirle un "no " a ese disfrutable niño; por mi parte no serìa yo, de gran ayuda ja ja. Deliciosa, poètica cotidianeidad, Alfredo.

Cristina Chaca

Anónimo dijo...

Hermosa y espontanea experiencia ... Se siente la gracia.

Paz

Anónimo dijo...

Bien saben EL que es tanto tu amor
por que eres su eterno enamorado
cuando sale con sus berrinches
solo sabes celebrar sus ocurrencias

Y actua con tal libertad , pues se la has heredado
le dices que sabe a gloria mordiéndole su mejilla
a tiempo que el se enrolla como una lombriz
devolviéndote la mordida

Creando una simbiosis tan perfecta
que a la par emprenden un vuelo sin FIN

El muy travieso chiquillo
escurre su manita
sobre esa barra de chocolate
y te mira de reojo
como quien no quiere la cosa
y tu cara de que no cederás a sus peticiones
terminas hecho un alfeñique
con quien el juega

L.L. LARA

Anónimo dijo...

En algunos momentos de nuestras vidas nos sentimos totalmente incapacitados para decirle un "No" a los hijos. Muy, pero muy tierna y pícara tu poesía.