viernes, julio 21, 2006

MANIFIESTO

Lágrimas de aeropuertos
soledades con luces de neón
mares sin inspiración
angustias con cuentas grises
timones sin gobernalle
luciérnagas apagadas
escalones sin peldaños
besos casi envilecidos
caderas sin corazón
soles muriendo oxidados
lunas con centellas verdes
cielos sin soles ni lunas
portales con maledicencias
pañuelos sin llantos
pandemias de melancolía
barcos de noches sin rumbos
contratos rotos por celos
caretas con risas escondidas
hospitales de moribundos impíos
salivazos a flores marchitas
y tu vacío llenándolo todo.

© Alfredo Cedeño

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bellos tus escritos, siempre en ellos van una transferencia de sentimientos, de como evocas, amores pasados, mas los sufrimientos causados por esos amores de tu pasado.



A todos nos sucede, pero siempre es bueno recapitular, sobre nuestras experiencias vividas, para luego ordenar nuestra vida sentimental, retomarla de nuevo con el aprendizaje que las anteriores nos dejaron, y comenzar de nuevo



Somos seres humanos, que no podemos vivir en total soledad, ella es buena hasta cierto punto, pero eso que da a nuestra vida una pareja no lo dan ni el amor a nuestros hijos, ni nuestro trabajo, en fin nada llena ese espacio



Si reconozco tu diversidad en tu lenguaje, tu forma de expresar lo sensual, los sentimientos,tu lenguaje erotico, a veces algo crudo, pero son mensajes que llegan a lo mas profundo de nuestro ser



Felicitaciones Alfredo
L.L. LARA

Anónimo dijo...

Se me dio por recorrerte en los diez caminos de páginas cibernéticas que has creado aquí. Meticulosa, comencé por el primero. Regalada de emociones inefables y sublimes me adentré en el segundo. Ahora, ahíta de asombros azules, de sonrisas puras, de melancolías con sabor a duraznos, suspiro hondo y me dejo para mañana la ilusión de seguir caminándote la esencia. Gracias, Alfredo!

Cariños, Katia.

Anónimo dijo...

Cómo brincas de un tema a otro es como un río pisando piedras pero de repente encaramándose en las ramas Alfredo.

Livia Díaz

Anónimo dijo...

Me gusta mucho el final de Manifiesto. Alfredo nos sorprende con ese final, LIV. Felicidades.

Lando