domingo, julio 16, 2006

CASQUIVANO

Escarbo en tu fidelidad marchita de mujer casada
con una pulsera de besos
y busco el vaivén de las olas bajando de tu ombligo
sin relojes que te recuerden al pudor
haciendo que julio se convierta en mayo o enero
desde pisadas que no hacen daño
dándole cuerda a las canciones sin lágrimas
entre sueños que sacuden incendios de hastío
enredándonos las lenguas de ganas sin rastro
hacia la maraña de los besos torvos
caminando sin previsiones que corten hambres
contra tu cordura de feligresa devota
desafinando tu canción de rutinas
ante pequeños mordiscos que te encandilen
volteando las esquinas de tus culpas inocentes
para masticar el silencio en tus piernas sin cautelas
ordeñando tu sed con alevosía de truhán
bajo la tersa fragilidad de tus muslos erizados
masajeando tu espalda de mariposa en celo
hasta que mi paciencia vuelva cenizas tus reservas
estirándome con cuidado por tus pies
según vayan cruzándose atrás de mi cintura
sintiendo tus manos de hembra arqueada
sobre la textura profanada de la fidelidad inútil
afinando estas mañas de casi medio siglo
tras tu cintura blasfema de gata arisca
con compases sin compasión contra murallas pudorosas.

® Alfredo Cedeño

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó!!!

Lady López Zepeda

J.J. dijo...

Bellísimas imágenes que describen la unión entre un hombre y una mujer. Bello el arte de amar y encender ese amar en la pareja. Sublime, erótico, bello y elegante. No ofende su forma de describir el sexo, lo engalana con sus palabras cargadas de mucho sentir y mucha sensibilidad. En esa descripción hay implícito amor, lo que hace aún más bella la comunión con la pareja. En hora buena por ella... su pareja.
Excelente como siempre, y ya nos acostumbró, su verbo y letra.
J.J.