martes, julio 18, 2006

CALLES DE CARACAS 04

El pordiosero se arrebata a bailar frente a la discotienda
con el corazón desabrigado y sin nada para la cena
mientras la señora de nalgas exquisitas arruga la cara
y apura su paso de modelo que cae entre un charco.

La vendedora de loterías agita en el quiebre de la calle
las esperanzas de abundancia que preñan de ilusiones
mientras una carrera anuncia el paso veloz del carterista
que se escapa a gozar el fruto de su última faena diaria.

El taxista clava su mano en el volante y lo gira preciso
mientras ensarta a la madre del peatón que se atraviesa
con una cadena de denuestos que destierran la moral
del semáforo que no sirve desde hace una quincena.

La lluvia empapa el vestido verde agua de la doncella
que camina con el paso de quien va a una tarde de goce
mientras un pájaro extraviado se desliza entre las ramas
llenas de hollín tratando salvarse del agua que lo abruma.

El policía se considera apolíneo y esconde su barriga
para sisear a la muchacha de ombligo al aire que ondula
mientras arrastra media calle atrás de sus muslos lisos
que le afilan la baba y la mirada a los machos viandantes.

La niña disfrazada de princesa sale un agujero inmenso
donde vive con sus padres entre cartones y panes viejos
mientras esquiva el lance de un motorizado que la embiste
y su mano se estira para alisar sus sueños en su traje roto.

® Alfredo Cedeño

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Nìtidas, poèticas son las pinturas de tu ciudad que tus escritos ofrecen.
Todo està en ellas, las dos caras de la misma moneda(una se debe a la otra que siempre esquivarà su mirada... ).
El ùltimo pàrrafo, esa niña estirando su mano... De verdad conmovedor, Alfredo.

Un abrazo

Cristina Chaca

Anónimo dijo...

Calles de caracas..
En tus calles un mendigo que por mas miserable que sea su vida, tiene su arrebatos de bailar al compas de la musica que sale de una discoteca y al hacerlo una joven de nariz respingada apresura su paso sin sentirse conmovida por tal espectaculo, terminando en el fango de sus propias miserias

Una vendedora de loteria vendiendo esperanzas e ilusiones, le es arrebatado el fruto ganado, bajo el inclemente sol o en un dia de lluvia

Una joven que parece princesa corretea por tus calles en un dia de lluvia, como quien se va a acurrucarse en su nido de amor, el pajaro anda perdido por que no consigue en cual rama refugiarse de las gotas de lluvia que caen en su bello plumaje

Ese policia barrigon que por su uniforme cree ser un apuesto galan, no se cansa de silbar a aquella joven con su vaiven en sus caderas y con su ombligo al aire, que va dejando una estela de babas y miradas de cuanto macho se cruza en su paso por tus calles caraqueñas

Una niña en su inocencia, se deja asomar en sus palacio de carton, donde solo hay panes viejos y migajas para comer, esquivando el ataque violento de ese motorizado
Estirando su pequeña mano para alisar su trajesito rojo y roto , que es su unico tesoro

L.L. LARA