jueves, julio 06, 2006

HOGAÑO

El ayer no será hoy un dolor de muelas
que me siembre de migas de lástimas,
un cómplice de lutos sin adivinanzas
que ponga a sonar un réquiem de Mozart.

No hay dolores retroactivos que empañen
estas balandras de gozo y festejo de tu risa,
ni plañideras que lloren como palmeras
derramando bilis donde hubo besos y guiños.

Son soledades que se mueren mustias
como agujas de vudú clavándose en el aire,
van sin rumbo que cuenten con mi porvenir
son oraciones de muñeca rota en jaque mate.

Solo hay un camino para mis besos: a la luna
que me acompaña con lealtad entre pasos
y besos que jamás serán vinagre o ladridos
de una jauría de gaviotas llorando su destierro.

® Alfredo Cedeño

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias!
Es el más lindo regalo de cumpleaños que podía recibir...