martes, octubre 03, 2006

CALLES DE CARACAS 11

Van entrando y se santiguan con la esperanza a flor de piel
en sus caras la fe no es un vacío para llenar en la farmacia
se deslizan en el templo con una vocación que es certeza
para entregarle a los santos lo mejor de su vida maltratada.

En sus ojos se encienden pequeñas llamas de arrobamiento
mientras sus bocas van musitando ruegos por las desgracias
que la vida les va colocando en el infierno particular y diario
de sus existencias que a veces son un implacable purgatorio.

Ponen pequeñas velas junto con sus plegarias de esperanzas
que serán los escudos que les darán el consuelo que no llega
mientras pasan a su lado como pequeños barcos sin brújula
y no terminan de entregarle la felicidad que tanto buscaron.

En los bancos posan sus nalgas cansadas de tanto deambular
las manos se juntan y sólo atrapan el aire caliente caraqueño
y afuera pasa una ambulancia gritando con aires agónicos
que lleva en su camilla a una anciana atropellada por un taxi.

El sacerdote se asoma desde la sacristía con mirada blasfema
sin poder quitar los ojos del escote desbordado de la trigueña
que con los ojos al revés se refugia mística de su propia lascivia
y ruega por un perdón que sabe es poco probable le corresponda.

El crucifijo cuelga sobre el altar con cansancio de soledades
su sombra cae sobre el borde izquierdo del altar en una mancha
de alguna eucaristía que una mañana se derramó sin deslices
ni perdones que entregar a los rebaños de culpas sin pecados.

Es la casa del Señor y al final de todo cada cual se clausura
y marcha entendiendo que la fe es una mentira muy piadosa
a la que todos tienen acceso para dejar escondidas las faltas
a las que siempre vuelven para que los sueños no se mueran.

® Alfredo Cedeño

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta ciudad tan tuya, tan mía, tan nuestra... tan vapuleada y agradida, tan sin fe...

Anónimo dijo...

En esa ciudad de calles numeradas, te miro mirándote en la casa del Señor volviendo a mirar tus sueños en ese pequeño purgatorio que todos llevamos dentro y tratando de que no mueran. Ch.

Anónimo dijo...

Definitivamente..¡
Orgulloso y asombrado de las capacidades creadores que fluyen en tu poesia y seguro en tu vida misma amigo.magnifica exposición poetica creativa de una situación dinamica y global exquisito texto agradable conjunción de sentidos...

Caquistos

Herminia Castro dijo...

Excelente , Gracias Sr Cedeño por tan onteresantes publicaciones . Se le admira.