lunes, octubre 30, 2006

SUYAS

Sus besos se ensañaron contra la pérfida decencia
poniendo en el corazón una clave de vírgenes rotas
sin funerales para los mimos cansados de disimulos
como ventanas que masacran una calle sin brocales.

Sus gestos fueron encerrándose en un puerto vacío
entregándole a la arena una complicidad decolorada
de epidemias en huelga de salamandras cómplices
juntando hormigas amotinadas en un callejón sin salida.

Sus pasos recorrieron las barandas de un presbiterio
que sirvió como lecho a las ganas que murieron ayer
como Venecia bajo un aguacero sin templos para orar
o Caracas llena de ausencias matando amores limpios.

Y sus palabras navegaron por los grises desagües rotos
donde los arpegios saltan como balandras sin destino
que se encogen sobre el horizonte a vigilar la lluvia
mientras les llegan las sombras que nunca abandonan.

® Alfredo Cedeño

5 comentarios:

Anónimo dijo...

... y aquellas suyasº naufragaron junto al Titanic, amotinadas en una sangre herida que huele a herrumbre. Ch.

ºDel lat. suus, infl. por cuius

Anónimo dijo...

Es un goce leerte Alfredo. Encantador poema.

Patricia Helena Velez R.

Anónimo dijo...

Alfredo,

Hermosa forma de describir los besos, los gestos, los pasos y las palabras........

Un beso
Gata

Anónimo dijo...

...una descripción hermosa, brillante, nítida.
Perfecta!

Felicitaciones, poeta.

Anónimo dijo...

Alfredo:
Lei "Suyas", y no comprendo porqué no respira cuando escribe este texto... dele más viento, pienso, un poco de descansos y de comas...

Livia Díaz